sábado, 31 de octubre de 2026

Elogio de la equidistancia (7/8). La equidistancia en España*

 

En el contexto sociopolítico de la España actual, la equidistancia no es un mero concepto teórico, sino una posición sumamente controvertida, rodeada de tensiones cruzadas por la intensa polarización política e identitaria.

Hoy en día en España, la valoración y la vivencia de la equidistancia se articulan a través de varios frentes clave:

1. El clima de polarización y el rechazo a la moderación

El debate público español está fuertemente vertebrado por la lógica de bloques («derecha vs. Izquierda», o las tensiones en torno al modelo territorial). En este ecosistema:

  • Pena de «traición» o tibia condena: En momentos de alta confrontación partidista, el electo o ciudadano que intenta situarse en el centro o mantenerse neutral suele ser atacado por ambos extremos. Se suele tachar la equidistancia de falta de valentía, falta de proyecto claro o cálculo electoralista.
  • Erosión del espacio de centro: Los intentos institucionales por consolidar un espacio político estrictamente centrista o equidistante han mostrado históricamente dificultades para consolidarse a largo plazo frente a la tracción emocional y mediática de los bloques más enfrentados.

2. Los grandes debates donde se cuestiona la equidistancia en España

La etiqueta de «equidistante» se suele emplear como reproche político en varios temas candentes de la agenda nacional:

A. Política territorial y memoria democrática

  • El conflicto territorial (Cataluña / País Vasco): Rechazar tanto el unilateralismo o el independentismo radical como el centralismo o las vías punitivas suele calificarse peyorativamente de «equidistancia» por parte de los sectores más duros de ambos lados. Sin embargo, para sus defensores es la postura moderada necesaria para garantizar la convivencia institucional.
  • Memoria histórica y condena del terrorismo: Se recrimina de manera tajante la equidistancia a quienes relativizan la dictadura franquista o evitan una condena tajante y clara del pasado terrorista de ETA, bajo el argumento de que en materia de víctimas e Injusticias éticas no cabe el reparto simétrico de responsabilidades.

B. Geopolítica y política exterior

  • Conflictos internacionales: La posición de España ante crisis internacionales (como las guerras en Oriente Medio o el conflicto en Ucrania) suscita intensos debates. Mientras algunos sectores defienden un perfil diplomático o de contención, otros critican cualquier matiz como una «equidistancia moral» e inaceptable frente a las violaciones de derechos humanos o del derecho internacional.

3. ¿Cómo se interpreta la equidistancia en la España actual?

Podemos resumir las dos visiones contrapuestas que existen hoy en la sociedad española:

  • Para los críticos: Es una coartada de comodidad. Sostienen que equiparar responsabilidades entre el Gobierno y la oposición, o entre distintas ideologías en asuntos de derechos básicos, desdibuja la realidad y blanquea posturas extremas.
  • Para los defensores: Es un ejercicio de independencia mental indispensable. En una sociedad donde la política a menudo funciona por dinámicas de pertenencia e identidad («hinchadas de fútbol»), la negativa a comprar el paquete completo de un bloque es vista como la única forma de preservar el juicio crítico y rebajar la crispación social.

Conclusión

En la España de hoy, declararse o ser calificado de equidistante es casi siempre un acto de riesgo político. Aunque filosóficamente puede representar una llamada a la templanza y al diálogo racional frente a la polarización, en la práctica suele interpretarse por las fuerzas dominantes como la renuncia a tomar partido en las cuestiones esenciales que definen el país.


*Todo el texto está elaborado con la IA de Gemini