El arte de pensar y el arte de
vivir están siempre en gestionar adecuadamente lo que se nos ofrece por todas
partes. Están en el examen de los destalles, no en la digestión inmediata del
trazo grueso. Están en la búsqueda, en el camino, en aprender, en recibir, en
escuchar.
Están en la asimilación tras
la reflexión, en la que siempre debe anidar la duda. Por ello, no hay verdadera
reflexión en la doctrina, pues toda doctrina es, por definición, un corpus
cerrado.
El arte de pensar y el arte de
vivir están en la gestión adecuada, por ejemplo, de la memoria y el olvido, materiales
ambos de los que está hecha la naturaleza. Lo están para las personas y, en el
mismo sentido, lo están para las sociedades.
Pero los medios de
comunicación nos ofrecen información con el sesgo de los catecismos y en las conversaciones
no hay afán de aprender, sino de hacer proselitismo. No aprovechamos las ideas
del otro, sino que las recibimos atrincherados, como si vinieran del otro lado
de un frente de guerra, adonde lanzamos las nuestras con la intención de que
hagan ver la luz a nuestros confundidos enemigos.
Ahora, en España, si no hablas
visceralmente a favor de Pedro Sánchez o visceralmente en contra de Pedro
Sánchez, eres alguien que escurre el bulto o, aún peor, un teórico (se entiende
que «visceralmente» es aquí la palabra más importante).
En esas circunstancias, es
mejor no hablar en público, donde la equidistancia está castigada. Pero uno
siempre puede hablar consigo mismo, con los personajes de sus obras y, en los
últimos tiempos, con la IA, que es otra forma de soliloquio.
Eso he hecho con la IA de
Gemini sobre este preciso asunto. Como lo que he extraído podría servir a
alguien en mi situación, he seleccionados algunos de esos textos y los voy a
traer aquí.
La conversación es conmigo y
mía es la elección, así que mía es también la opinión que aquí se ofrece, de la
que me responsabilizo por completo, como de todo lo que aparece en esta página.
Como anticipo (y resumen) de
lo que viene seguidamente, nada mejor que este podcast del genial de Carlos
Ortega sobre la crispación.