miércoles, 6 de abril de 2016

Cazar un rayo de sol

                El otro día, Carmen se levantó temprano para cazar al sol emergiendo de entre las aguas, pero estaba nublado. Algunas veces, la vida no recompensa los esfuerzos de quienes más la aman, distribuye mal sus tesoros y parece injusta.

                Y tal vez lo sea, en efecto.
        
                La felicidad, sin embargo, depende tanto del azar como de la forma en que se gestionan las cartas que nos han tocado.


                Carmen, que se había levantado temprano, no vio al sol emergiendo de entre las aguas, pero lo vio asomando entre las nubes. Hay personas que ganan más partidas que otras con las mismas cartas: son esas que parecen dotadas de una varita mágica para sacar provecho de todas las situaciones, para ver rayos de sol donde otras solo ven nubes de tormenta.